A esta costa se le llama brava por su proximidad a Los Pirineos, así que estas vacaciones no tienes que decidirte por mar o montaña, ya que puedes deleitarte de ambas en Roses, la tierra que ha inspirado desde civilizaciones neolíticas hasta el famoso cocinero Ferran Adrià. Pintores, actores y músicos de todo el mundo han vivido aquí el sueño mediterráneo. Entenderás por qué cuando visites sus calas, su puerto pesquero y sus yacimientos arqueológicos. Además, el abanico de posibilidades a la hora de elegir alojamiento es inmenso y se adapta a cualquier bolsillo.
Una estancia muy agradable. Todo muy limpio, una terraza estupenda con vistas al mar, buenas camas, lugar tranquilo al menos en estas fechas, cerquita de la playa, con wifi y TV. Para mejorarlo nuestras sugerencias serían algo más de contenido en la cocina del tipo jabón, estropajo, algún trapo, un mínimo para desayuno del primer día (llegamos bastante tarde y hubiera sido de excelente!). Que sábanas y toallas no estén incluidas en el precio nos sorprendió un poco... En cualquier caso son pequeños detalles para mejorar una estancia súper buena.