La ciudad más poblada de la isla de Menorca atesora multitud de atractivos para el visitante. Un clima suave que acompaña en cualquier época del año, monumentos y restos arqueológicos a través de los que descubrir la historia y la vida en la región y una hermosa costa con aguas cristalinas donde relajarse.
La estancia ha sido maravillosa. A excepción de algún incidente con la limpieza, ya que mi hijo se pincho con un cristal, no se había limpiado bien alrededor de la piscina y en un lateral había cristales en el suelo. He de decir que la empresa quiso solucionarlo enviando a una persona de mantenimiento. Por lo demás todo genial!