Un simple vistazo es necesario para comprobar que las casas rurales de Chamonix-Mont-Blanc se encuentran a los pies del Mont Blanc. Y es que el estilo alpino es omnipresente con sus plantas alargadas, sus techos a dos aguas y sus fachadas sobrias. La piedra y la madera no faltan en sus estructuras; al fin y al cabo, se trata de arquitectura típica en una zona de alta montaña.
El alojamiento es estupendo, el apartamento estaba muy limpio y muy bien organizado. La ubicación, cerca de la estación de tren, con vistas al Montblanc es una maravilla. La única pega es el parking que no está bien ubicado, ni fácil de encontrar.